lunes, 31 de agosto de 2009

Sin más



He intentado hacer con la arena el agua,
con el sol la noche y con la luna el alba..
y no puedo más..

He intentado andar con los pies descalzos
sobre el suelo ardiente de los sueños rotos
y he intentado más..

Intenté salvar de entre los cristales
los dos mil pedazos de este alma herida ,
moldear la vida sin nada en las manos,
dibujar sonrisas en caras sin labios,
encender el mar, apagar el sol..,
esconder el cielo,
no preguntes cómo..

He intentado todo..
y llegó el momento de soltar amarras,
no preguntes nada..,
ya no puedo más..

11 comentarios:

Inés dijo...

Amaya, soltar amarras y dejar que una suave brisa, nos renueve, descubrir nuevos horizontes, conquitarlos y hacerlos nuestros. Es maravilloso, la libertad de ir a por más, siempre más.

...mucho más, cuando parece que estamos al borde, que hemos llegado al limite, sacamos fuerzas.

Tus letras están llenas de fuerza y belleza como tú Amaya.

Muchos besos y un abrazo,

Adolfo Payés dijo...

Maravilloso leerte como siempre, estar con esa maleta lleno de sueños..

Que tengas una muy buena semana

Saludos fraternos
Un abrazo muy grande

Esteban dijo...

Dejar de entrar aire nuevo siempre es bueno.

Pd, soy cerrajero si no puedes abrir el candado o la puerta me lo dices , que voy y te los abro. Un besito

Albino dijo...

Que bonito poema, Amaya, donde plasmas tu deseo de libertad.
Olvidate de los intentos y convierte los hechos en realidades.
Un beso cordial

delfin en libertad dijo...

Hermoso como siempre tus poemas, pero este...me deja la satisfacción de leerte, pero con la sensación de un toque de impotencia y tristeza. en tus letras. Es válido agotarse en esta lucha, pero me alegra que tengas las fuerzas y los sueños esperando, para renacer. Un enorme abrazo, con llaves para que abras nubes de ilusiones.

Malena dijo...

Mi querida Amaya: Hay veces que intentamos luchar contra la marea sin conseguir nada y entonces es el momento de retirarse con la conciencia bien tranquila de que hicimos todo lo que pudimos y más.

Como te decía, es el momento de coger la maleta con todo lo que se salvó del naufragio y con la sonrisa en los labios buscar una nueva isla donde los sueños puedan volver a vivir.

Mil besos, Amayita.

misántropo dijo...

Desde esta isla desierta
de esperanzas y presagios
he dejado la puerta abierta
a queridos nuevos naufragios.

Aunque me duela recibirte
en condiciones tan amargas
(cuando quieras puedes irte)
hoy compartimos la carga.

Mañana o tal vez pasado
comerás de nuevo perdices,
hoy siéntate a mi lado,
restañemos las cicatrices.

AnaR dijo...

Soltar amarras es , aveces, una necesidad no justificable.

Llego desde el blog de Verónika y....me ha encantado.

Saludos cordiales

cosasimpropias dijo...

un camino que se trazara con el tiempo :)

DIAVOLO dijo...

Piensa que tal vez ese camino sí exista, querida Amaya. Piénsalo, y esos sueños que llevas en la maleta, poco a poco se harán realidad.

Un beso enorme.

azpeitia dijo...

Como muchos, yo no me atrevo a decir si es bueno o malo soltar amarras, a veces para ir a la deriva...solo sé del dolor profundo que nos invade y que hace que tu poesía sea tan bella....solo el dolor hace los más bellos versos...ten entiendo profúndamente.....azpeitia