martes, 1 de septiembre de 2009

Innegable..

A qué negarlo?

Vives en mí., y hay más de ti que de mí en cada latido
Brotas de mí y eres tú el dulce rocío que resbala por mi piel .
A qué negar que eres tú?
Tú, que me invadiste a traición,
que me arrasaste por dentro y me robaste la calma..
Tú que ahora sigues adelante,
ahora que no hay nada por vencer..,
ahora que todo en mí te pertenece,
ahora que en ti me olvidé de mí..,
y ya sin tí no soy, ni vivo ni siento
y aún asi, tú, ahora..
no lo tienes por bastante

y te derramas por mis ojos
convirtiendo mi mirada
en el espejo de tu alma

8 comentarios:

lys dijo...

Un buen poema de amor resignado, cuando el otro "yo" es decir "tú" ya está dentro.

Un abrazo

Veronika dijo...

Cuando los ojos se derraman, estamos en problemas...

Abrazos

DIAVOLO dijo...

No puede haber en el mundo mejor espejo...

jordim dijo...

muy inspirado, otra vez.

Nelson Diaz dijo...

Cuanta entrega mi apreciada amiga, cuanta manifestación de amor en tan hermosos versos, es agradable disfrutar de tu poesía y maravillarse con los sublimes sentimientos que transmites. Un cariñoso abrazo mi muy estimada Amaya, muchas gracias por tenerme presente. Mis mejores deseos para ti.

delfin en libertad dijo...

Hermoso Amaya, cuántos sentimientos de nostalgia y amor, cuando el alma y las ilusiones se quiebran y se disparan como esquirlas ante nosotros...muy doloroso. Me encanta leerte. Un abrazo fuerte.

azpeitia dijo...

Vengo de tu otro blog en un taxi cibernético para verte, sentir tus imágenes y tu música (en francés sentir es oir también)

Que bellas y sinceras palabras, donde desnudas tu corazón...un beso de azpeitia

misántropo dijo...

Me marcho, voy a dejarte,
te libero de mí,
nunca pretendí anularte,
sólo quería sentir

como era rozar el cielo,
como era surcar tu pelo,
y dejar de ser un ciego
para recorrer tu cuerpo.

Vuelvo a mi cueva,
a este pasillo angosto,
en tu vida nueva
no olvides mi rostro.