Hoy dijiste " soledad"..
El eco ,rotundo y seco,
llenó la sala
...y me miró tu palabra
desde las cuatro paredes
con amarga altanería...
como si hubiera en tus labios,
por vez primera,
nacido al mundo
nacido al mundo
La soledad...
es un armario sin puertas
que se abran por dentro,
que se abran por dentro,
un nido espinoso y redondo,
abandonado,
que muestra perplejas al cielo
sus ramas trenzadas
Si caminas su camino
cuando llegues al final
descubrirás con sorpresa
que allí
tambien estás solo
..y la razón es sencilla..
De la soledad,
querido amigo...
De la soledad..
venimos todos.
Amaya Martín

9 comentarios:
Venimos, y vamos; pero el camino siempre mejor con buena compañía... y no hay mejor compañía que con uno mismo.
besos
Espléndida definición de la soledad:
"La soledad...
es un armario sin puertas
que se abran por dentro"
Muy buena tu composición. Consigue llegar al lugar de donde venimos todos.
Saludos, Amaya.
Soledad del Sol que acabará carbonizado y solo, soledad de la Luna fría y distante que un día dejará de iluminar la tierra en la noche de los siglos...Soledad de los que habitan la tierra aunque crean que viven acompañados...Mi soledad solo la alivian el calor de tus labios de concierto...que bello lo que escribes...un beso desde azpeitia
Una soledad deseada o una soledad atormentada.......... me gusta la soledad siempre y cuando no sea desaconsejada para el alma... me gustaron tus versos. Besos preciosa, ya queda menos para ese abrazo
Qué bueno, Amaya...excelente. Has tratado la soledad de manera diferente y original, sobretodo en ese final que me ha dejado sin palabras. Además es cierto, todos venimos de la soledad y acabamos en ella. Besos.
esa soledad universal que es cordón umbilical entre nosotros, es absolutamente certera
felicitaciones por plasmarla
besitos y feliz fin de semana
Querida Amaya:
Me dejaste fascinada con este poema, especialmente con los dos últimos versos, que son magníficos.
Un abrazo, amiga.
Lo que sea ha pasado. La cuestión es que al leer tu poema acompañado de música, me ha dado un vuelco el corazón, el vello se me ha erizado y la sensibilidad se me ha desparramado por los cuatro costados. Sombrerazo
Tratas la soledad cara a cara, de frente, sin rodeos...
Es un poema precioso y duro y real como el tema que abordas.
El final, lo bordas.
Un abrazo
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