sábado, 5 de noviembre de 2011

Soledades


Hoy dijiste " soledad"..
El eco ,rotundo y seco,
llenó la sala
...y me miró tu palabra

desde las cuatro paredes
con amarga altanería...
como si hubiera en  tus labios,
 por vez primera,
nacido al mundo

La soledad...
es un armario sin puertas
que se abran por dentro,
un nido espinoso y redondo,
abandonado,
que muestra perplejas al cielo
sus ramas trenzadas

Si caminas  su camino
cuando llegues al final
descubrirás con sorpresa
que allí
tambien estás solo

..y la razón es sencilla..

De la soledad,
querido amigo...

De la soledad..
      venimos todos.
 

Amaya Martín

9 comentarios:

De cenizas dijo...

Venimos, y vamos; pero el camino siempre mejor con buena compañía... y no hay mejor compañía que con uno mismo.


besos

Marisa dijo...

Espléndida definición de la soledad:
"La soledad...
es un armario sin puertas
que se abran por dentro"

Muy buena tu composición. Consigue llegar al lugar de donde venimos todos.

Saludos, Amaya.

azpeitia dijo...

Soledad del Sol que acabará carbonizado y solo, soledad de la Luna fría y distante que un día dejará de iluminar la tierra en la noche de los siglos...Soledad de los que habitan la tierra aunque crean que viven acompañados...Mi soledad solo la alivian el calor de tus labios de concierto...que bello lo que escribes...un beso desde azpeitia

Lola dijo...

Una soledad deseada o una soledad atormentada.......... me gusta la soledad siempre y cuando no sea desaconsejada para el alma... me gustaron tus versos. Besos preciosa, ya queda menos para ese abrazo

Marcos Callau dijo...

Qué bueno, Amaya...excelente. Has tratado la soledad de manera diferente y original, sobretodo en ese final que me ha dejado sin palabras. Además es cierto, todos venimos de la soledad y acabamos en ella. Besos.

elisa...lichazul dijo...

esa soledad universal que es cordón umbilical entre nosotros, es absolutamente certera
felicitaciones por plasmarla

besitos y feliz fin de semana

Laura Caro dijo...

Querida Amaya:

Me dejaste fascinada con este poema, especialmente con los dos últimos versos, que son magníficos.

Un abrazo, amiga.

Rafael Requerey dijo...

Lo que sea ha pasado. La cuestión es que al leer tu poema acompañado de música, me ha dado un vuelco el corazón, el vello se me ha erizado y la sensibilidad se me ha desparramado por los cuatro costados. Sombrerazo

Juglar dijo...

Tratas la soledad cara a cara, de frente, sin rodeos...
Es un poema precioso y duro y real como el tema que abordas.
El final, lo bordas.
Un abrazo