lunes, 9 de mayo de 2011

Cosas de pueblo





Era una tarde rojiza
de balones y canicas,
de combas entre las niñas,
de alegre “ tute” entre viejos,
de chascarrillos y chismes
entre vecinas del pueblo..


..Una tarde como tantas,
de sudor en la camisa,
de tertulia en el café..
y de pelea después
entre el médico y el cura.


En esa tarde cualquiera,
perezosa como nunca,
bostezaban sin pudor,
entre el canto de los grillos,
las manillas del reloj
en la Iglesia de la Plaza


..y en eso, sin previo aviso,
ante la atenta mirada
de la beata “de guardia”,
cruzó la calle “ La Luisa”


Con esa boina calada
y el pitillo tartamudo,
entre los dedos delgados,
pareciera ser de alambre,
sin materia consistente
bajo el vestido de cuadros..
Caminaba vacilante,
como pidiendo perdón
por el ruido de sus pasos


-Por ahí vá “la del Mulo”-
..Dijo en honor a su padre,
con el tic acostumbrado,
la alcahuetera de turno..
- A los cuarenta cumplidos
y sin perro que la ladre..,
ésta queda moza vieja..,
mal que le pese a su madre-


Un par de viejas asiente..,
con susurros y ademanes,
como quien todo lo sabe..
Luego se toman del brazo,
y encorvadas en su luto
van bordeando la calle..
y en una esquina se pierden
como ladridos de perros
en el aire de la tarde..

-¡Entra niño que anochece!-
Grita fuerte una ventana
de visillos recogidos,
con fuerte olor a “fritanga”..
El chaval..corre asustado,
con las rodillas de barro..,
con la suela levantada..
y un nuevo siete en la ropa..
hacia el portal que le llama..


..y el sol estira los brazos,
en un rapto de cariño..
le dá un beso a los tejados,
se columpia en los olivos..
..y hace mutis por el foro




Amaya