jueves, 26 de enero de 2012

La hoguera


Un día,
tú y yo podremos avanzar sin espalda.
No necesitaremos del giro,
no será preciso comprobar que dejamos atrás otros días
para seguir adelante
 
Ese día,
no existirá el pegamento para los labios,
ni las gafas oscuras para los rayos ultravioletas de la verdad
que tanto molestan


Reducidos a polvo todos los muros
quemaremos en la hoguera de lo absurdo nuestras ropas.
La desnudez será signo inequívoco de autenticidad y limpieza.
La piel no será frontera sino puerta abierta,
y los ojos más que ojos serán lenguas
que en las miradas se enlacen y se digan todo


Claro ante todos
que somos un todo indisoluble de partes todas necesarias
desterraremos para siempre la necesidad de crear propiedades,
de establecer vínculos que vayan más allá
de lo que dicta la naturaleza


..y en nuestra libertad,
en nuestro no ser dueños más que del aire
y de nosotros mismos y lo que nos une
cavaremos hondo en la tierra
hondo, muy hondo..
hasta alcanzar su centro
Podremos enterrar entonces y fundir por completo
en su magma todos los desencuentros
que fue creando el hombre enfermo de egoísmo
a través de los siglos


Después,
Cuando se extinga el humo de nuestra hoguera
y no quede más que el hollín
como laurel de victoria sobre las frentes..


Tú y yo..
Seguiremos adelante
como teníamos previsto
sintiendo que no hay espalda
ni necesidad alguna
de girar la cabeza

Amaya Martín

10 comentarios:

MA dijo...

Querida amiga Amaya me gusta tu hoguera de versos, escritos con el alma y el sentir de poeta.
Esta hoguera de versos renace entre sus cenizas con el amor purificado.

Besos de MA para ti.

El blog de MA.

Lola dijo...

Un mañana en el que poder decir que nuestra existencia, ha dejado de ser controlada, para vivir desde dentro aquello que nos pida el alma.....

carmen jiménez dijo...

Es de estos poemas en lo que una solo puede hablar de hondura, de profundidad...donde las palabras todas se acercan a la verdad más íntima... Muy muy sugerente.
Un placer leer tus letras.
Un beso y hasta pronto.

Marisa dijo...

Amarse a piel desnuda
sin que se extinga
el fuego de la hoguera.

Un gran poema querida Amaya.

Besos

Juglar dijo...

Un poema profundo, lleno de fuerza y contenido.
Muy hermoso.
Un placer tus letras, dejan huella.
Un abrazo y gracias por compartirlo.

Vicente Rubio dijo...

Querida Amaya, yo quizá por eso de ser Valenciano no hago hogueras hago monumentos y luego los quemo.
Con el amor no hago lo mismo, con el resto de cosas todos los años los quemo en mi falla particular y comiento al dia siguiente con nuevas esperanzas y nuevas metas.
Las hogueras se quedan pequeñas para mi.
Un beso y te prometo pasarme habitualmente por tu magnifico blog, tiene belleza.

Mª Antonia dijo...

Hermoso poema... Resurgir de las cenizas para dejar atrás "lo absurdo", "los desencuentros", "el hollín"... y, al fin, ser libres.
Magnífico.

Un beso

EL SUEÑO DE GENJI dijo...

Sin mirar atrás, sin girar la cabeza. Ese camino que seguimos diverge y converge, diverge y converge, infinito a veces, efímero en otras. Un beso a veces lo fue todo y otras tan solo frío intenso.

Y seguimos...

Un beso

María dijo...

Gracias, Amaya, por tu comentario en mi blog.

Bello poema desde el centro de la hoguera en ese día seguir adelante en un mundo sin frontera.

Un beso.

Catalina Zentner dijo...

Bello poema, te enlazo en mi lista de Blogs.