viernes, 16 de octubre de 2015

Diecisiete de Octubre

 
 
Diecisiete de Octubre
y otra vez
tu cumpleaños

 Aquí estoy,
vestida para la ocasión,
con todos los poemas que fueron cayendo

como frutas maduras de amor
de tus manos,
con todos los besos
-siempre nuevos-
con que me quitaste el frío 
en las horas de infierno

Supongo que hay días
como nubes
 rápidas
que nos cruzan la frente así,
en la duda de ser oportunas
y pidiendo perdón
por visitarnos,
aún a sabiendas de que llevan
más luces que lutos
en sus entrañas

 Supongo tambien que es normal
conjugar en su presencia
la sonrisa y la lagrima
Mirarse despacio la fatiga
 y más despacio aún
el rostro,
buscando quién sabe qué surcos
 chivatos
como medallas de guerra
obligadas
 
Es un año más
que se nos abre generoso.
Una nueva alfombra persa
en la que sentarnos
y chasquear fuerte los dedos
para que levante el vuelo.

 Diecisiete de octubre
y aquí estoy,
rebañando con el dedo
la redondez de tu tarta,
enfriando el vino
con que voy a celebrarte.

Aquí estoy,
temblando de entusiasmo,
a punto de explotar
en un millón de astros
como si fuese yo
quien va a traerte al mundo
de un momento
a otro.

 Aquí estoy
amor,
¡ Amor!
esperándome
en
tus
 brazos
 
 
Amaya Martín


 

2 comentarios:

Azpeitia Aleph dijo...

Y si aún no es suficiente, tu poesía se desborda y me desborda palabra a palabra, verso a verso, con esa difícil sencillez de tus maravillosas imágenes que siempre sorprenden por su naturalidad tan especial...Te quiero aunque la rosa no sea lo importante del la chanson française....merci mon amour....mua...mua...

Francisco Espada dijo...

Lo leí y comenté ayer. Un poema que resume una vida y rezuma vida. Que Dios os la conceda apacible y dilatada. El amor es el único antídoto para todas las ponzoñas del vivir rutinario.

Besos.