jueves, 8 de octubre de 2015

La semilla

Yo
estuve
alli,
esperando que un destello,
distraido,
de tus ojos,
me mirase a bocajarro
No habría  pasado nada.
El mundo hubiese seguido igual,
arrastrando los talones con su rostro habitual
de fatiga
y las rutinas de todos sobre la espalda
Y sin embargo,
ese destello-nada
que no precisa mas que un segundo
y unos gramos de valentía
hubiera sido la semilla
necesaria

Amaya Martin. 

1 comentario:

Francisco Espada dijo...

Si no se siembra no se recolecta, pero tú sacar fruto del barbecho, querida y admirada Amaya.

Besos.