domingo, 29 de marzo de 2015

Mientras la ciudad mira a otra parte



No me encuentro
pero ¿Qué importa?
No me encontraba ya entonces;
cuando aún era más grave no saber
de uno mismo,
porque de aquellos dias solo me queda un horizonte
(inalcanzable)
de gritos infantiles sin orden ni concierto
Yo no era más que unos calcetines a media pierna mal subidos,
un jadeo entrecortado silbando las esquinas
de una calleja retorcida
del casco antiguo,
unas mejillas preñadas de una vida que nunca alcancé
a parir por completo
Soñaba con hacerme grande,
como si el tamaño pudiera espantar la soledad
de algún modo, darme la contraseña del mundo
Soñaba con otra mano, húmeda y pequeñita,
que al estrechar la mía se llevara el miedo
Era poco o mejor dicho;
poco importante,
así y todo
¡ como deseé en ocasiones haber sido aún menos!
preferiblemente invisible.
Ahorrarme la tristeza de crecer
sin haber cumplido los años necesarios
Pero no escogemos los caminos
que han de enseñarnos
Muy al contrario,
quizás sean ellos los que se hacen
con nosotros,
mientras la gente buena
duerme
y la ciudad
mira a otra parte
 
Amaya Martin

miércoles, 18 de marzo de 2015

Algo en ti

Hay algo en ti que dice cosas,
No me preguntes qué, no estoy segura
Quizás tu frente quebrada en esos surcos
que aró quien sabe qué tristeza
Quizás tus ojos, amplios y decaídos ...

como dos enigmas infranqueables,
como dos crepúsculos llorando su derrota
o acaso tú, tu movimiento,
ese vaivén compulsivo de tus hombros
empujando lejos, empujando fuerte
el mundo y el miedo
cuando hablas
Y yo (que aún no sé
qué parte del alma es
la que compartimos )
solo siento que hay algo en ti
(como una sinfonía de hojas amarillas)
que me recuerda a mi en otros tiempos
y me recuerda a ti
antes de haberte conocido

Amaya Martin.

domingo, 8 de marzo de 2015

Sábado

SÁBADO:
 
 
 
Este sábado es nuestro, Gorka,
Lo grité contigo en brazos desde el balcón esta mañana
(¡ como nos miraban todos espantados desde abajo!)...

Hoy es Sábado por fin, nuestro Sábado,
yo lo robé para ti, o lo tomé quizá prestado (ya no recuerdo),
¿pero acaso importa ?
aquí está, míralo, es todo tuyo,y yo lo dejo en tus manitas,
para que juegues con él en esa carne indecisa que ahoga
hambrienta la madurez de mis dedos.
Hoy es sábado, yo lo sé, tú lo sabes,
se lee impúdico en la complicidad jubilosa de tus ojillos vivarachos ,
en ese rizo incipiente de tu pelo nuevo
( tan valiente como frágil )
y en esa arruga ,distraída,que dibujó hace un rato la almohada
en tu carita de ángel
Hoy es un día sagrado y puedo respirar como tú respiras,
con esa paz del que ignora que fuera existe la gente
y nos tienen tomada la ciudad los planes y las prisas,
con ese aliento tibio y pesado, que solo puede nacer su ritmo
de esta fusión consentida entre tu pecho y mi pecho
Es en tardes como esta que cierro todas las ventanas
y le echo el pestillo al mundo,que puedo olerte sin límites
y abrir mi olor a tus naricillas
Es en tardes como esta
( tardes anónimas que sin embargo se lleva el viento a lomos de su memoria)
que puedo explorarte curiosa cada detalle,
que puedo abrirme a que me exploren
( y me invadan, tantas veces como quieran )
esos tus dos ojos amplios , húmedos de futuro ,
como universos recién pintados
A veces , Gorka, da cierto miedo ser tan feliz ,
y es prudente guardar silencio:
Podrían escucharnos los duendes o la bruja malvada del bosque ,
(por ejemplo), y romper celosos el hechizo
Nada mejor que abrazarnos fuerte, muy fuerte,
en este paréntesis solo nuestro
Quedarnos aquí, invisibles para todos,
dulcemente agazapados en el amor
de esta cueva secreta
que es
nuestro sillón preferido
 
 
Amaya Martín