domingo, 20 de agosto de 2017

No me mires así


No me mires así, con esos ojos calmos, 
con esa devoción abierta
Yo no soy mejor que otra y lo que tú ves 
no es más que una mujer
con mucho corazón y poca cabeza
Una mujer de tierra quemada,
Un montón de ladrillos de miseria
Un puñado de horas fatigadas,
de tazas de café, de sueños arrugados
en una papelera
Sin embargo es cierto que algunas veces
llevé vestidos nuevos y me hizo
el amor la vida
Fui feliz
¿Qué duda cabe?
Y soy feliz ahora:
Así, contigo,
Medio rota,
Desnuda



A.M.

2 comentarios:

Francisco Espada dijo...

Un poema que deja a uno herido en la médula tras leerlo. Enhorabuena.

Besos.

Jose Antonio Azpeitia Garcia dijo...

Llego siempre a tu orilla para beber el agua de tus versos que lo inundan todo como un río desbordado de belleza...tu compañero del camino