lunes, 27 de noviembre de 2017

Llega un día ...

Llega un dia en que nadie
levanta las gafas de su periódico ,
ni interrumpe su charla ,
ni gira la cabeza cuando pasas .
En ese día sólo las viejas amigas
 te comentan lo guapa que estás ,
lo delgada que te conservas ,
lo mucho que te respetan los años .
(Las mismas viejas amigas que antes
curiosamente
nunca se dieron por enteradas)
Ese día tiene otros vestidos,
un satisfecho cansancio ,
 un cierto olor a Otoño bien recibido
que porta con sereno orgullo
sus muchas lecciones aprendidas ,
sus ganadas a pulso patas de gallo .
Ese derrotado día de los olvidos
no es en realidad
más que el victorioso día
de las realidades
Es el día de los cimientos que nos engendraron ,
 que nos mantuvieron en pie con la mudanza de la piel y el cambio de las estaciones ,
que sobrevolaran nuestras cenizas
cuando de todo lo fatuo no quede nada.
Yo bendigo su maldita acritud ,
su cara seca y agrietada ,
su terrible mordisco a mi autoestima ,
 y me aventuro de lleno a saber
feliz y resignada
lo que no quise saber  hasta ahora
y a disfrutar en pleno mi desgracia
Es el precio de la libertad
que sólo es posible entre verdades
aunque apesten a distancia
Ya lo decía mi abuelo :
" Hija mía:
Cuando las mujeres por la calle
 te empiezan a decir :
Que bien estas Rafael !
Es que ya estás de  capa caída "
Pero lo decía,
como yo,
con una sonrisa

AM

domingo, 26 de noviembre de 2017

Un suspiro

Caminaba despacio, 
derramando el cáncer por la acera
Las gafas semi caídas
como el alma, 
y el pantalón de cuadros
desteñido
y la vieja chaqueta 
de pana que se le ha quedado 
de mangas corta
Lo sostenía por un brazo 
la juventud de un hijo 
que le contaba cuentos
con días venideros de sol
y música en las calles,
con Navidades de turrón 
a la vuelta de la esquina
y unas migas con chorizo y vino
frente a la chimenea. 
Caminaba profundo
Clavándole bien los zapatos 
al cemento empapado de rocio
Se pegaba así a la vida
que hoy más que nunca
sabe que dura un suspiro

Amaya Martin.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Pido perdón


Pido perdón por no existir
como tú me hubieses hecho
Pido perdón por existir
sin que tú me hayas creado
Pido perdón por esta falda
si te parece corta
Pido perdón por esta falda
si se te antoja larga
Pido perdón por mis tacones
si te hacen sentir pequeño
Pido perdón por mis zapatos planos
que me hacen indigna de caminar
a tu lado
Pido perdón por mirarte de frente
como si fuésemos iguales
Pido perdón por hacerte sentir tan mal
al no haberte mirado
Pido perdón por atreverme a decir no
cuando me preguntas
Pido perdón por atreverme a decir sí
si me preguntan otros
Pido perdón por levantarme del suelo
cuando me has arrollado
Por no morirme allí
tirada
enroscada en mi
usada y rota
Pido perdón por no esperar,
quieta y fría
a que me recoja al alba
el camión de la basura
Pido perdón sobre todo por decir
que me has arrollado
Pido perdón por contárselo a otros
Pido perdón ¿ Cómo no?
por no haberlo contado
con pelos y señales
todo
Pido perdón
porque el animal que llevo dentro
(de apenas 18 años)
se echó a latir de nuevo,
quiso alcanzar la otra orilla,
se llevó algo de comer a la boca,
calmó la sed de algún modo
y durmió a la noche siguiente
en una cama
Pido perdón por tratar de vestir
de nuevo
un algo parecido
a la dignidad y a la vida
Amaya Martín


domingo, 19 de noviembre de 2017

Solo aspiro

Hoy descubrí
que ya no quiero ser
grande en nada,
Nada es importante
No me importa nadie,
No me importo yo
vista de una u otra forma
He perdido viejas metas,
Hace tiempo que tapié sus bocas
Ahora todo es más sencillo
Sólo aspiro a ser:
Digna de ti,
A que te brillen los ojos
cuando digas:
" Mi madre "
Amaya Martín

jueves, 16 de noviembre de 2017

CREO EN TI

Creo en la gente que piensa,
y que pensando supera y rompe
cualquier corriente y cualquier teoría .
Creo en la gente que observa ,
que tiene abiertos los ojos a ver 
cualquier cosa
por mucho que le rompa los esquemas .
Creo en la gente valiente,
en la que no le pesan los pies ni el bolsillo,
en la que no necesita bajar la cabeza,
ni mirar a otro lado, ni cambiar de acera
para no sentirse mal con su conciencia .
Creo en la gente que no cree que todos
seamos iguales , pero que siendo distintos
no somos en ningún caso mejor o peor
que otros , y no tenemos por tanto
ni más derechos ni más deberes.
Creo en la gente humilde,
auténticamente humilde ,
en la que se sabe grande y sabe grandes
a otros. Creo en especial en la gente
que nunca dice que es humilde
pero sabe pedir perdón
y tiene el valor de rectificar
cuando se ha equivocado .
Creo en la gente sin papeles ,
que no precisa más aval que el que otorga
ser uno mismo .
Creo en la gente que vive el presente,
que apuesta por el futuro , que sabe aprender
del pasado y después enterrarlo,
para que no le ate las manos .
Creo en la gente niña , que se salva de crecer ,
que se sorprende e ilusiona a diario ,
Creo en los que llegan a viejos siendo niños ,
en los que son recordados como niños
una vez muertos, y producen en el recuerdo
una lágrima dulce y una tierna sonrisa .
Creo en la gente frágil,
en la que se atreve a llorar delante de otro,
en la que llora con otro,
en la que ve en el dolor una ocasión para nacer,
una puerta a la alegría .
Creo en la gente que se la juega ,
que sabe que no hay más muerte
que la de no haber vivido,
que prefiere fracasar a no intentar siquiera.
Creo en la gente limpia ,
que prefiere el error por pensar bien
al acierto del prejuzgar ,
y prefiere sufrir en la decepcion
a perder toda esperanza en el hombre
y en el mundo
Creo en la gente feliz , en la gente que es feliz
a pesar de todo , que trae sol y viento alegre ,
que espanta la tristeza y sacude el miedo
con una palabra
Creo en la gente que sin conocerte
te habla en un ascensor, en la parada del bus,
en la cola del supermercado ,
que te cuenta su vida entre risas y se despide
después
como si fuera a volver a verte mañana
Creo en ti,
que lees esto,
que tienes la curiosidad o la paciencia
de alcanzar estas líneas.
En ti a quien interesa
como en este caso
lo que tenga otro que decir
en cualquier sitio
Amaya Martin

martes, 7 de noviembre de 2017

Abuela


Recuerdo bien sus ojos
de un verde húmedo,
sobretodo en tardes como esta
de lluvia rutinaria
Cuando me miraba
no me miraba
a mí
Miraba lejos,
muy lejos
Creo que era a él,
a mi abuelo digo ,
(a mi abuelo que había muerto
hacía más de veinte años )
a quien miraba
En esos momentos
su mirada larga
lo decía todo,
cruzaba como un puente
por encima de nosotros
y salía
por la ventana
como un humo ansioso
Yo pude entre ausencias
conocerla ,
amarla incluso
Un día miró más de la cuenta,
y se nos fue
en silencio ( con él )
tras
de sus ojos

Amaya Martín

sábado, 4 de noviembre de 2017

Libertad

Quiero Libertad ,
Libertad como un golpe seco,
como respirar otra vez
 tras la muerte
Quiero libertad como escribir
al reves la Historia,
todas las historias
desde el punto cero
Quiero liberarme de mi futuro,
 de mi pasado,
de lo que he sido hasta hoy,
de los que me esperan como me conocen
para hacer lo que hacemos siempre
Quiero libertad de todas las enseñanzas,
de todas las creencias ,
de todas las ideas,
de todas las emociones
Dudo mucho que sean mías ....
Dudo mucho que sean de alguien
a quien pueda llamarse:  " libre "
Quiero libertad de todas las modas ,
de todos los gestos, de todos los perdón,
y todas las gracias
Que no me halague nadie,
que nadie se centre en mi,
que no me ignore nadie
Que nadie me critique
Que no intenten manipularme
Porque quiero libertad
como un delito hace años
pendiente
Quiero Libertad!
La quiero !
La amo tanto ,tanto, tanto !
que quiero  liberar la libertad
de los collares con que la llevan
por la calle sus supuestos dueños
Quiero terminar con su secuestro ,
Quiero pagar su rescate ,
Quiero quitarle todos sus vestidos,
invitarla a hablar ,
abrirle la puerta,
empujarla ,
Decirle tierna pero
intransigente   :
Marchate!
Marchate de mi,
de todo, de todos....
Marchate bien lejos
Y cuando sepas
en verdad
quien eres :
Haznos libres

Amaya Martín